Amélie (Le fabuleux destin d'Amélie Poulain) es, sin lugar a dudas, mi película favorita.
En el primer minuto de la película en el que aparecen las letras de presentación se dibuja en mi cara una sonrisa que no desaparece hasta minutos después de haber terminado el film. Pero ¿Por qué? os preguntaréis. Pues porque es deliciosa. Es un cuento donde las pequeñas cosas recuperan su valor, y en el que los sentimientos y las emociones están por encima de todo. Un cuento pintado de todos esos colores con los que quisiéramos pintar nuestra propia vida. Ésta es una historia que nos permite soñar y descubrir que todos llevamos dentro una Amélie Poulain que lucha por salir cuando el mundo se lo permite.
Su fotografía y su estética visual es realmente encantadora, por lo que te sientes seducido por cada escena de la película. El director nos regala un paseo por los barrios más bonitos de París, enmarcado en una estética y un colorido realmente de cuento.
Protagonizada por unos esperpénticos personajes que junto a Amélie nos muestran sus deseos, sus debilidades y sus sentimientos y que construyen pequeñas historias que se entrelazan en una sóla.
La banda sonora también se convierte en un elemento indispensable de esta historia. Nos ayuda a sumergirnos en esta mágica historia y nos envuelve en un halo de sutilidad y dulzura. Imagen y música se solapan y se convierten en dependientes la una de la otra.
Sinopsis:
Amelie no es una chica como las demás. Ha visto a su pez de colores deslizarse hacia las alcantarillas municipales, a su madre morir en la plaza de Notre-Dame y a su padre dedicar todo su afecto a un gnomo de jardín. De repente, a sus veintidós años, descubre su objetivo en la vida: arreglar la vida de los demás. A partir de entonces, inventa toda clase de estrategias para intervenir, sin que se den cuenta, en la existencia de varias personas de su entorno. Entre ellas está su portera, que pasa los días bebiendo vino de Oporto; Georgette, una estanquera hipocondríaca: o "el hombre de cristal", un vecino que sólo ve el mundo a través de la reproducción de un cuadro de Renoir.
La misión de Amélie se ve trastocada por la llegada de un extraño chico descalzo: Nino Quincampoix. Tiene dos trabajos: de fantasma en un túnel del terror y otro en un sex-shop. Colecciona las fotos abandonadas en los fotomatones y busca desesperadamente identificar al hombre que aparece en ellas una y otra vez. Sin embargo, esta búsqueda se ve interrumpida por su encuentro con Amélie.
A Amélie le fascina Nino pero prefiere jugar al escondite con él antes que descubrirse de verdad. Tras varios intentos decide escabullirse, pero afortunadamente el “hombre de cristal” un experto en replegarse sobre sí mismo le paga con la misma moneda al ponerla en los brazos de Nino.
Trailer:
En el primer minuto de la película en el que aparecen las letras de presentación se dibuja en mi cara una sonrisa que no desaparece hasta minutos después de haber terminado el film. Pero ¿Por qué? os preguntaréis. Pues porque es deliciosa. Es un cuento donde las pequeñas cosas recuperan su valor, y en el que los sentimientos y las emociones están por encima de todo. Un cuento pintado de todos esos colores con los que quisiéramos pintar nuestra propia vida. Ésta es una historia que nos permite soñar y descubrir que todos llevamos dentro una Amélie Poulain que lucha por salir cuando el mundo se lo permite.
Su fotografía y su estética visual es realmente encantadora, por lo que te sientes seducido por cada escena de la película. El director nos regala un paseo por los barrios más bonitos de París, enmarcado en una estética y un colorido realmente de cuento.
Protagonizada por unos esperpénticos personajes que junto a Amélie nos muestran sus deseos, sus debilidades y sus sentimientos y que construyen pequeñas historias que se entrelazan en una sóla.
La banda sonora también se convierte en un elemento indispensable de esta historia. Nos ayuda a sumergirnos en esta mágica historia y nos envuelve en un halo de sutilidad y dulzura. Imagen y música se solapan y se convierten en dependientes la una de la otra.
Sinopsis:
Amelie no es una chica como las demás. Ha visto a su pez de colores deslizarse hacia las alcantarillas municipales, a su madre morir en la plaza de Notre-Dame y a su padre dedicar todo su afecto a un gnomo de jardín. De repente, a sus veintidós años, descubre su objetivo en la vida: arreglar la vida de los demás. A partir de entonces, inventa toda clase de estrategias para intervenir, sin que se den cuenta, en la existencia de varias personas de su entorno. Entre ellas está su portera, que pasa los días bebiendo vino de Oporto; Georgette, una estanquera hipocondríaca: o "el hombre de cristal", un vecino que sólo ve el mundo a través de la reproducción de un cuadro de Renoir.
La misión de Amélie se ve trastocada por la llegada de un extraño chico descalzo: Nino Quincampoix. Tiene dos trabajos: de fantasma en un túnel del terror y otro en un sex-shop. Colecciona las fotos abandonadas en los fotomatones y busca desesperadamente identificar al hombre que aparece en ellas una y otra vez. Sin embargo, esta búsqueda se ve interrumpida por su encuentro con Amélie.
A Amélie le fascina Nino pero prefiere jugar al escondite con él antes que descubrirse de verdad. Tras varios intentos decide escabullirse, pero afortunadamente el “hombre de cristal” un experto en replegarse sobre sí mismo le paga con la misma moneda al ponerla en los brazos de Nino.
Trailer:
Algunas de las frases de la película:
- "La vida no es mas que un interminable ensayo de una obra que jamás se estrenará"
- "Sin ti, las emociones de hoy no serían más que la piel muerta de las de ayer"
- "La angustia por el paso del tiempo nos hace hablar del tiempo que hace"
- "Usted tampoco podría ser una alcachofa, porque incluso las alcachofas tienen corazón"
- "No son buenos tiempos para los soñadores"
- "Cuando un dedo apunta al cielo, el tonto mira al dedo"
- "Y de ella ¿Quién se ocupará?"


1 comentario:
La tengo!! a mí también me gusta mucho!
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